EN EL BARRIO EN QUE CRECÍ…

En el barrio en que crecí había risas, chicos jugando en la vereda, personas mayores y jóvenes tomando mate a las 9 de la noche en las puertas de sus casas…

En el barrio en que crecí se podía ir al almacén a las 10 de la noche cuando se te olvidaba algún condimento para la cena…

En el barrio en que crecí, nadie tenía miedo y, mucho menos, paranoia…

En el barrio en que crecí, nadie hubiese imaginado que todo cambiaría tan bruscamente en tan poco tiempo…

En el barrio en que crecí, hace dos días arrastraron y golpearon a la encargada de la estación de servicio para quitarle su riñonera…

En el barrio en que crecí, ayer asesinaron al kiosquero. Pedro era su nombre y no se resistió. Siguió las órdenes, entregó el dinero y, sin embargo, la respuesta fue un disparo en el pecho que apagó su vida para siempre…

En el barrio en que crecí, hoy escasean las risas, ya nadie quiere dejar a sus hijos jugar en la vereda y tampoco quedarse a conversar en la puerta…

En el barrio en que crecí, los negocios empiezan a cerrar más temprano, hay más rejas y las ventanas parecen blindadas. Pareciera como si todos los días fueran grises y el sol se hubiese escapado hacia otra parte…

En el barrio en que crecí, no se fomenta la violencia, nadie dice “mátenlos a todos” ni se celebra una golpiza, pero sí existe un interrogante muy fuerte: “¿cómo puede ser que por un delincuente linchado se arme tanto alboroto y por todos los laburantes asesinados a diario no se haga nada?”.  Hablan de personas sin oportunidades. Y yo, que crecí en ese barrio al que siempre describí como “tranquilo”, me pregunto ¿y qué hay de las oportunidades de los que se levantan todos los días a las 5 de la mañana para poder garantizar a sus familias una buena educación y que nunca falte un plato de comida? Robar no puede ser jamás una opción y, asesinar a sangre fría, mucho menos.

No me interesan las banderas políticas ni aquello que los medios digan. Hablo por lo que veo, por esa “sensación” para algunos que ya nos toca de cerca a todos. Me interesa ver a mi país evolucionando y esto que está sucediendo es una clara muestra de que estamos lejos de hacerlo. La violencia crece a medida que las agujas del reloj avanzan. Para todo, la solución lleva un arma o un puño bien cerrado. ¿A dónde queremos llegar? ¿Y después nos preocupamos por fechas apocalípticas? ¿No se dan cuenta que el fin del mundo es esto? Nos estamos matando entre todos cada día. Porque nadie hace nada, nadie ocupa su lugar. Todos se quejan, todos se tiran la pelota y, así, uno a uno vamos cayendo. Ya no hay horarios peligrosos ni “zonas de riesgo”. Todos estamos expuestos en cualquier momento y en cualquier lugar. Por eso, no le hablo a ningún dirigente en particular, sino que les hablo a todos. Porque en el barrio en que crecí antes no pasaban estas cosas y estoy segura que en el barrio en que vos creciste tampoco. Hagamos algo, pero hagámoslo ahora. Pidamos seguridad, exijamos garantías y protección, pero también sumemos nuestro granito de arena. Si realmente sentimos ese menester por la paz mundial, hagámoslo valer desde adentro. La grandeza comienza en lo más pequeño y sé que eso no devuelve las vidas que ya se perdieron, pero sí las honra y nos devuelve la dignidad que cualquier reacción violenta nos arranca. Siempre dije que si estamos todos juntos nada malo puede suceder y hoy lo reafirmo. Basta de dividir, basta de apoyarnos en inclinaciones absurdas. Porque hoy el barrio en que crecí llora sangre, porque hoy el país se cae a pedazos de tantas grietas que generaron mentes febriles de poder. Si con tanta convicción juramos que no vuelvan a suceder las aberraciones del pasado, hagamos fuerza entre todos para que hechos como el de ayer y como los que suceden periódicamente no ocurran NUNCA MÁS…  

Silvina Rodríguez Gáspari

2 respuestas a EN EL BARRIO EN QUE CRECÍ…

  1. Denise Ponziani says:

    Comparto lo que dije hace unos días en facebook y adhiero con la simple frase de que mi barrio antes era eso, un barrio, ahora ya no quedan muchos lugares a los cuales se pueda salir tranquilo … ¿De verdad vamos a seguir defendiendo a los ladrones? No justifico la violencia pero ¿de verdad son ellos los que al tener “menos oportunidades” tienen el derecho y amparo legal de salir libres cuando NO les importa quitarle la vida a cualquier otro ciudadano? ¿Nadie se pregunta que para alcanzar el nivel de violencia que tenemos hoy (tanto por parte de los ladrones como de los ciudadanos) es porque existen problemas mucho más grandes a nivel social, cultural y económico y NADIE hace NADA? Creo que tenemos que aprender a elegir con más claridad y a dejar de oir mentiras que cubren la verdadera situación que está pasando y que ya resulta imposible ocultar. Nunca más!

    • Gracias por tus palabras. Nadie justifica la violencia. Es como vos decís, es producto de todos los problemas que vienen empeorando con el tiempo. La gente no da más y reacciona de la peor manera. No se trata de querer justificar la golpiza a un ladrón, pero sí de que exista justicia PARA TODOS y no para unos pocos como siempre ocurre en este país. Cierro de la misma manera: NUNCA MÁS!

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