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SEGUNDA TEMPORADA, AÑO 2009 http://www.dejavuenlared.com.ar

Jem & The Holograms: Datos curiosos

 Jem es una serie norteamericana de dibujos animados que surge en 1985 como el motor perfecto para el lanzamiento de las muñecas de la empresa Hasbro. Varios elementos de la cultura de los ochenta se hacen presente en este dibujo: las bandas musicales, los peinados, las vestimentas extravagantes. Todo un conjunto de aciertos para una serie que marcó un éxito mundial, pero que, lamentablemente, tuvo que despedirse abruptamente de las pantallas en 1988 cuando la venta de muñecas cayó, dejando historias inconclusas y un final forzado.

Lo curioso de este dibujo es su idea inicial. Sucede que en un principio nuestra querida Jerrica Benton, sería en realidad un muchacho llamado Morgan Benton y las holograms sus amigotes. Sí, la serie se pensó como un grupo de chicos que para formar una banda de rock se transformarían en mujeres. Aparentemente, esta idea no fue muy bien recibida por Hasbro, dado que eso “prestaría a confusiones”. Por esta razón, se adaptó la trama, logrando “Jem and the holograms”, un grupo de rock formado gracias a al poder de una máquina multimedia -Synergy- que tras el llamado de Jerrica al acariciar sus aros (“Showtime Synergy”), salían a escena y arrasaban con un gran éxito frente al público. Por su parte, las Misfits constituían la banda que competiría con Jem y quienes, además, serían “las malas de la película”, con ayuda de Eric Raymond -padre de una de ellas- un personaje corrupto que intentaría quedarse con la compañía discográfica del padre de Jerrica (quien muere en el primer capítulo, dejando no sólo su negocio, sino también un orfanato donde él donaba sus ganancias y los aros mágicos que darán nacimiento a Jem).

Además de los ajustes en el género de los personajes, existieron algunas sugerencias que tampoco llegaron a ver la luz. Una de ellas era la incorporación de una Misfit negra como la mímesis de Shana, la hologram negra. Sin embargo, a los ejecutivos no les pareció muy simpático pensar en la combinación mala-negra. En Estados Unidos, existen ciertas rigurosidades en cuanto a todo lo que se televisa con fines infantiles. Por ejemplo, no pueden crearse personajes malos que sean homosexuales o negros. De esta manera, observamos la pluralidad de la serie: las holograms viven en un orfanato y sus orígenes son variados: asiático-americano, afroamericano, hispanoamericano y hasta una de las mitfits es analfabeta.

No obstante la pluralidad racial, el cuidado por las diversas comunidades y la caridad en el “orfanato de niñas exitosas” (algo que le serviría a Cris Morena más tarde), no podemos dejar de ver la paradoja en la cancelación de la serie. La venta de muñecas cayó, sí, pero en televisión las holograms eran un éxito mundial. Si hasta era un clásico entre las  seguidoras imitar a Jem y pelear para ver quién tendría ese papel luego de jugar al elástico. Pero, señoras y señores, niñas y niños,  el mundo de los negocios es muy complejo y en su momento se decidió eliminar todo lo que tuviera que ver con el proyecto Jem. De esta manera, los que seguimos fielmente el dibujo, nos quedamos con ganas de saber qué hubiera pasado si Río Pacheco -novio de Jerrica- se enteraba de la verdadera identidad de Jem -de quien también estaba enamorado-, qué pasó con algunas historias individuales que nunca se resolvieron o cuál sería el destino de las Misfits y las Holograms.  En fin, un final emotivo -las Misfits se arrepienten- pero inconcluso, brusco, bajo ningún aspecto acorde a lo que la serie merecía.

Y para aquellos que se quedaron pensando en Morgan y sus amigos, les aclaramos que los teletubbies, el dinosaurio Barney, Bob Esponja y “chuavechito” fueron creados bajo el sexo masculino, lo que ocurrió después es muy difícil de explicar. Quizás necesitemos de algún semiólogo que analice este tipo de cuestiones y nos lleve a la conclusión de que el “qué hay de nuevo viejo” del conejo Bugs Bunny encierra un mensaje relacionado con el “travestismo y la asexualidad”. Pero ese es otro tema que tal vez abordaremos en otra ocasión.

Quién sabe… quizás las generaciones futuras, insertas en este mundo tan liberal, conozcan una serie similar a la de Jem bajo el nombre “Morgan and The Holograms”. Todo es posible y ya nada asombra amigos…

Silvina Rodríguez Gáspari

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